Arcilla que en sus formas se codea con el surrealismo y un aire primitivo mientras nos deleita con ideas contemporáneas. Vicente Prieto, un escultor chileno nos ofrece una mirada a través de su imaginario por medio de caracteres que en su simplicidad son capaces de intercambiar con el espectador un sin fin de códigos expresivos.

¿Quién es Vicente Prieto y cómo inicia en el mundo de la cerámica y la escultura?

Soy Vicente Prieto (29) , escultor y vivo en Santiago de Chile, en el centro de la ciudad, un barrio que se llama Bellas Artes. Desde que tengo memoria, he estado mezclado en mi imaginario personal v/s la realidad. Creando con la plastilina en mi niñez y hoy con la arcilla cocida. Siempre fui inquieto mentalmente y nunca me convenció la idea de que el mundo en el que habitamos culmina en lo tangible. Conocí la arcilla y me sorprendió ya que logré tangibilizar ciertas cosas que no podía palpar.

¿Dónde encuentras la inspiración para cada uno de tus proyectos? ¿Un concepto, una idea o te gusta experimentar y vaya fluyendo?

Existe una diversidad enorme de factores que motivan mi trabajo, paisajes sociales urbanos, la tensión entre representaciones tribales y los humanoides futuristas. Ciertas mutaciones ficticias que los habitantes actuales poseemos. La sobre información, los imaginarios sociales y los personales, internet, libros, proceso / error. La encuentro en la apertura hipotética de un agujero espacio-temporal de la realidad. Luego en el taller me gusta derivar en las posibilidades que me da el proceso.

¿Cuáles son tus primeros pasos a la hora de decidir qué ideas usar y cuáles no para crear arte?

Los primero pasos a la hora de idear es comprender una ausencia, siempre parto con una mirada poética de la carencia de misterio de la actualidad y el paso del tiempo. Si en aquel proceso, escasea una conexión con actualidad la desecho, no me parece una idea correcta para crear arte cuando no tiene relación con la contemporaneidad. Siempre intento encontrar belleza.

Si tus esculturas hablaran, ¿Qué dirían?

Seguro tendrían trastornos de la comunicación social, junto con Dislalia, Disartia y Dislexia. Escucharemos ciertos sonidos bien claros, pero no palabras.
Me gusta que la obra no necesite mayor contexto, que provoque por sí sola, y que ataque en su inutilidad.

¿Tienes en mente expandir tu conocimiento y aplicarlo en otros campos del arte?

En este momento no, ya que ser escultor es algo que utiliza todo mi tiempo.

¿Nos puedes contar sobre los procesos de tus piezas, hay algún trasfondo cultural detrás de las formas y mensaje en ellas?

La arcilla cocida como material concede una profunda resonancia simbólica; posee un gran arraigo a los paisajes sociales de las culturas milenarias, unificando los elementos terrenales de aire, fuego, agua y tierra, material que se a utilizado por, al menos, 30 mil años. En la actualidad, moldear y trabajar la arcilla, es adaptar y trabajar con el tiempo. Reinterpretar la tradición formal de su figuración nunca se desprende de su pasado. La arcilla conlleva una fórmula casi alquímica (mezclando agua, fuego, tierra y aire) y la manipulo sabiendo que es un material vinculante a las civilizaciones prístinas, pero las traigo a las sociedades y ciudades del siglo XXI.

Entiendo las culturas milenarias como procesos sociales diversos, muchas veces olvidadas, interrumpidas y censuradas, a veces, por la espontaneidad de la contemporaneidad y otras veces por cacerias históricas.  Crear desde ese punto de partida, una apertura hipotética de un agujero espacio-temporal de la realidad crear una dualidad y tensión para entendernos.

¿En qué nuevos proyectos trabajas actualmente?

Estoy muy interesado en el crimen latinoamericano en este momento.