Lero es un estudio creativo que tiene como objetivo promover y evolucionar el diseño de productos en El Salvador. Detrás de ello se encuentra Leonel Monterrosa y Roberto Juárez, quienes por medio de la fusión de ideas y la experimentación dan lugar a espacios y elementos que reflejan la identidad colorida y armónica de Lero.

¿Quienes son Leonel Monterrosa  y Roberto Juárez y como dan vida a LERO?

Somos dos diseñadores industriales que nos conocimos cursando la carrera en la Universidad Don Bosco, la idea de Lero nace en ese entonces como el nombre de un proyecto de cátedra, luego se desarrolla formalmente en un proyecto con la Alcaldía de Santa Tecla. Posteriormente  decidimos emprender como estudio de diseño; y en el proceso, a definir nuestras propias metodologías como diseñadores.

Ha sido un camino de mucha exploración para lograr crear una comunidad más amplia y generar más oportunidades, más conciencia y productos más competitivos.

¿Cómo nace la idea de crear su propio estudio creativo de diseño y qué ofrece al público?

Actualmente ofrecemos dos servicios:

Primeramente productos comerciales, que son accesorios de hogar. Con ellos buscamos que sean ese acento de estilo, colores y funcionalidad; productos que puedan servir como conexión con nuestras raíces.

Por el otro lado también ofrecemos servicios de diseño, ya que creemos que el diseño es para las personas y para las empresas también. Buscamos procesos donde podamos empoderar al usuario para volver sus negocios más competitivos sin forzarlos a dejar de hacer lo que más les gusta y con lo que tienen experiencia trabajando anteriormente.

¿Qué significa LERO?

LERO es la unión de nuestros nombres, Leonel y Roberto. Casualmente hace alusión a “Lero Lero” lo que identifica a nuestro objetivo de querer transformar lo salvadoreño en algo más y lo que nos llevó a seguir explorando a lo que actualmente hacemos.

¿Ha habido una evolución de LERO?

Si, al principio la primera idea con la que se desarrolló iba enfocada a crear un taller multidisciplinario para solucionar problemas de producción en un solo lugar para poder generar mejores propuestas; eso acompañado de una tienda o un espacio para pop up stores donde pudiéramos tener diseñadores invitados en Santa Tecla para fomentar que el municipio fuera un distrito de diseño. Eso fue en el 2012.

Luego cuando nace IDWeek se va enfocando a emprendedores; cómo ofrecerles  temas de branding en cuanto a productos, posicionamiento de su marca, etc. Al mismo tiempo también estábamos desarrollando los productos que nos permitieron ganar CONTEMPO e ir a Nueva York, esa experiencia nos abrió las puertas a conocer el diseño de producto a escala mundial y lo que se ofrece en el mercado, proceso que nos llevó a crear los productos que ofrecemos actualmente.

Ahora por medio de la experiencia empezamos a diseñar más enfocados a procesos y nos enfocamos a la industria y al desarrollo de impacto social, oportunidades económicas y empoderamiento.

¿Cómo describirían sus estilos de diseño?¿Cómo logran complementarlos  entre sí?

Creo que con el tiempo y la experiencia nos hemos ido sincronizando de alguna manera y ahora el proceso se vuelve bien natural..  

Si hablamos personalmente de nuestros estilos, Roberto simplifica mucho y a mi me gusta fijarme en detalles pequeños, esa combinación lleva a productos minimalistas pero con cierta calidad de detalles.

Al final es una inherencia salvadoreña, son productos fáciles de producir y que hablan de El Salvador; pero con detalles que no se pueden concebir o copiar fácilmente.

¿Cuáles son los ingredientes, que consideran más importantes, para lograr un diseño excepcional?

El tema de habilidades, procesos e inspiración local para nosotros es bien clave. Además y muy importante es la funcionalidad, un buen diseño es aquel que cubre una necesidad o una función de vinculación sentimental.

De entre todos sus proyectos ¿Cuál recuerdan con especial cariño y por qué?

Estadio; fue un proyecto que desarrollamos con un cliente que también es amigo nuestro que tenía en mente crear una serie de oficinas para coworking e innovación. Fue el primer proyecto como tal en cuanto a diseño de producto integral, ya que se creó el diseño completamente de todo el espacio.

Fue una oportunidad de enfoque al diseño de interiores desde una visión de diseño de productos. Logramos diseñar y producir alrededor del 90% de las piezas que están ahí, curamos ciertos artes con artistas locales y nos sirvió a comprender el tema de cocreación y sus beneficios.

¿En qué están trabajando actualmente, qué podemos esperar en un futuro de LERO Studio?

Actualmente LERO sigue evolucionando, y nos hemos dado cuenta que en este momento el mercado del diseño industrial está latente dentro del país y el papel del diseñador es cada día más reconocido.

Pero como empresa también nos damos cuenta que las soluciones para toda problemática incluso la social se tienen que diseñar y esto no depende solamente del diseñador, sino que significa un trabajo multidisciplinario de todas las partes involucradas. Por ello, en este momento estamos redireccionando nuestros esfuerzos a crear soluciones, no solo para el hogar y la decoración en sí; sino para abonar en otras áreas como la educación.