Tras estudiar Arquitectura y descubrir el equilibrio perfecto junto al diseño de interiores, el arquitecto e interiorista Marco Martin, ha trabajado con importantes firmas y diseñadores, creando experiencias únicas dentro del mundo del diseño de interiores. En su experiencia podemos percibir una expresión única del espacio y una selección de objetos que se alejan de lo habitual. Hoy nos embarcamos en descubrir y explorar su pasión por crear experiencias mágicas para quién tiene la oportunidad de visitarlos. 

Hola Marco, ¿nos puedes contar un poco sobre ti y de cómo llegas al mundo del diseño de interiores?

Siempre me ha gustado estar rodeado de cosas bellas, desde que era un niño me encantaba viajar sobre todo por la experiencia de los hoteles, ver cosas distintas, experimentar los ambientes de comodidad y cuidado en cada detalle. Me daba tristeza regresar a casa porque yo quería seguir conociendo y disfrutando de esos entornos. Así que cuando llegó el momento decidí estudiar arquitectura para poder crear desde cero todos los espacios que yo consideraba perfectos, y de esta manera también ayudar a otros a lograrlo. Pero algo faltaba, la arquitectura es el caparazón, pero todo lo que implica el diseño de interiores es la real culminación de un proyecto, la vida, lo que le dará alimento a los sentidos de quienes habitan y disfrutan los espacios.

¿Cómo surge MM estudio interior?

Porque soy un hombre muy afortunado. Mis proyectos cobraron relevancia paulatinamente, hasta llegar a trabajar para grandes firmas y diseñadores, lo cual me dio una exposición importante que me empezó a construir un nombre. Así, grandes talentos se sumaron poco a poco a mi equipo de trabajo, gente que comparte mi visión del interiorismo y que sin duda aporta muchísimo para que cada proyecto se concrete de una manera satisfactoria. Me gusta trabajar con gente creativa pero también muy comprometida en la excelencia, porque debo ser congruente en todos los sentidos. 

Al día de hoy, ¿qué es lo que más te apasiona de tu trabajo?

Los retos. El saber que de ideas muchas veces tan difusas con las que pueda llegar un cliente, logramos materializar un producto final que nos satisface a ambos. Yo vivo de manera muy intensa cada etapa del proyecto, desde empezar a visualizar lo que quiero conseguir con un espacio, hasta elegir los elementos, los muebles, las texturas. La parte de la operación muchas veces puede ser un enorme reto, ya que hay muchos factores implicados que no quedan solamente en mis manos, por lo que diría que definitivamente el origen del proceso creativo con su respectiva visualización, es lo que más disfruto. 

Cuando entras en un nuevo proyecto, ¿qué es lo primero que observas? ¿Qué buscas?

El primer paso es estar en el lugar. Sentirlo. Poder revisar cada uno de sus espacios desde varios ángulos, reviso sobre todo las vistas y la iluminación. La funcionalidad no tiene que estar peleada con el completo disfrute del espacio, procuro que los elementos se fusionen de modo que todo luzca y que la mirada se llene en todo momento, que a donde quiera que voltees encuentres armonía. Aprovechar la iluminación natural es parte súper importante porque ahí es en donde decido lo más relevante del resultado final, aquello en lo que queremos poner énfasis debe existir sin necesidad de nada más, y eso es algo que hace la iluminación natural. 

Cuéntanos de tus proyectos¿Qué te inspiró para la decoración de BRASILIA 10?

El proyecto Brasilia necesitaba de una atmósfera cálida pero sin perder el toque sofisticado, que te sintieras cómodo estando ahí pero rodeado de elementos que proyectaran y tuvieran personalidad propia. El wabi sabi fue sin duda una fuente de inspiración para este espacio en el que varias piezas de arte llevan parte muy protagónica, y desde luego varias piezas de diseñador como el stool de Kartell. Hay un juego de texturas muy interesante también, lo cual es parte fundamental de cualquier espacio, que se le de alimento a los sentidos.

Hablando de interiorismos ¿Cuáles son los puntos claves para lograr desarrollar el concepto de un nuevo proyecto?

Sin duda entender la esencia no sólo del espacio, sino de quien lo va a habitar o a disfrutar. Todo es parte de que se logre un resultado que supere las expectativas, porque ese es mi target siempre: sorprenderme incluso a mí mismo. Uno de los puntos más importantes para mi es sentirme con libertad y confianza de parte de mis clientes para poder explotar al máximo tanto los espacios como los recursos, siempre respetando la personalidad que quieren reflejar, pero desde luego con el touch de la sofisticación y el cuidado que da lo que hacemos: entornos en donde quieres estar, de donde no te quieres ir porque los disfrutas con todos tus sentidos. 

¿Para ti cómo ha evolucionado el interiorismo en latinoamérica? ¿Qué crees que falta por hacer y cómo ves el interiorismo del futuro?

Creo que hay países que han explorado de manera extraordinaria nuevas corrientes de interiorismo, de donde surgen grandes aportaciones de las que todos nos nutrimos constantemente, aunque sin duda falta mucho trabajo por hacer. Somos un continente muy rico y prolífico en artistas, en artesanía, en textiles, en talento que está listo para ser explotado y presumido en grande. Todos los elementos de Latinoamérica como es el colorido, la alegría, la calidez, le encantan al mundo entero, tenemos recursos privilegiados. Queda todavía un largo camino porque el aprendizaje está en constante evolución, sin embargo aún falta mucha cultura en el reconocimiento del interiorismo como parte necesaria cuando se trata de darle vida a un espacio, no basta con tener buen gusto, lo que provee un servicio profesional no se puede sustituir y hoy que nos tocó tanto estar en casa por ejemplo, me parece que se reevalúa la importancia de tener un entorno agradable, a donde siempre quieres regresar. 

¿Qué desafíos sientes que enfrenta el diseño de interiores en la era digital?

Definitivamente el diseño de interiores es una expresión artística, en donde la creatividad y la pasión son ingredientes medulares, por eso es que el contacto humano y conocer bien para quién se trabaja, es lo que redondea cualquier proyecto, debe tener corazón, sentirse el cuidado y la atención a los detalles más insignificantes para poder transmitir de manera correcta una esencia sin la cual, el espacio más espectacular es plano. La era digital nos provee de grandes beneficios, pero el contacto humano y directo no lo sustituye nada. 

En tu experiencia, ¿Crees que es bueno seguir las tendencias?

Las tendencias son comodines que podemos acomodar a nuestro favor y tomar de ellas lo que en definitiva si puede complementar o resaltar un espacio, pero seguir tendencias absolutas, siguiendo líneas completas ya establecidas, nos limita y además hace que los proyectos tengan una vida corta porque pronto se volverán obsoletos. Cada tendencia aporta algo interesante, los híbridos de elementos me parecen siempre una línea muy rica porque se puede jugar y combinar. 

¿Cuál dirías que es la regla de oro del diseño de interiores?

La congruencia entre todos los elementos, y los detalles. Que los espacios tengan una vida e identidad propia que refleje esencia y personalidad. En los detalles habita el verdadero lujo.

Imágenes cortesía de Marco Martin

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