El ámbito de la perfumería es tan sorprendente como a la vez inspirador; ya que al aprender a analizar los olores podemos activar uno de nuestros sentidos que usualmente no llegamos a utilizar a conciencia. 

Con estudios en química, Izaskun Díaz es una perfumista mexicana  que aporta al diseño de fragancias desde su propio estudio y por medio de su trabajo y talleres permite adentrarnos al mundo de los aromas desde su profesionalismo. 

Primero que nada cuéntanos cómo llegas al mundo de la creación de fragancias

De niña siempre fui muy curiosa y quería saber todo sobre todo. Creía que los perfumes salían del rocío de las flores por la mañana. 

Cuando tenía 15 años, por azares de la vida mi abuela me llevó a trabajar con ella un verano como “office girl”. Una semana la pasé archivando, destruyendo archivo muerto, en fin, haciendo todo lo que nadie quería hacer. Un día hubo un proyecto emergencia, en México decimos “bomberazo”, en el departamento de fragancias, donde necesitaban manos para poder terminarlo a tiempo. Fueron por mi y me enamoré de todo ese mundo, en parte gracias a un perfumista que conocí y me compartió muchas cosas del mundo de la perfumería. A partir de ahí pasé todos mis veranos en la industria, apoyando a las diferentes áreas: desarrollo, aplicaciones, mercadotecnia, etc. Estudié Química en la UNAM y algunos veranos continué yendo a trabajar con ellos. Terminando la carrera hice un diplomado en Cosmetología para titularme, después me hicieron las pruebas de aptitud para perfumista, las cuáles pasé y comencé mi entrenamiento in-house con una tutora durante dos años.

¿Cuando decides crear tu propio estudio?

Hace unos años dejé la industria por una situación familiar y porque me di cuenta de que nunca iba a poder desarrollar el tipo de ideas que tenía en mente. Hubo un periodo en el que incluso consideré dedicarme a otra cosa, hasta que llegó un amigo a decirme que quería hacer el perfume de una marca de ropa que estaba por lanzar. Entré en pánico porque ya no tenía un laboratorio para poder desarrollarlo y suponía que armar uno me iba a salir carísimo. Él me dijo: “¿Por qué no ves cuánto cuesta y vemos?” Así fue como entre él y mi mamá me empujaron a investigar los costos y cuánto era lo mínimo que necesitaba para empezar en casa. Otro amigo me apoyó con todo lo que necesitaría en una oficina, y así nació Izaskun Estudio Olfativo, en una cocina con sólo treinta materiales y una balanza. Desde hace dos años ya tenemos un estudio con espacio propio.

¿Nos puedes hablar del proceso creativo de las fragancias? ¿En qué te inspiras?

Para mi, la parte más importante de un proyecto es la conceptualización, el poder aterrizar una serie de ideas de una manera más abstracta. Las abstracciones me ayudan a darle cierto orden al caos. Al hacer un branding o producto de una marca, cualquier tipo de recurso que una marca considere que la describe funciona: imágenes, textos, ADNs, música, historias, referencias, películas, series de televisión. Y con esta información hago lo que yo describo como traducción olfativa del concepto. Veo la conceptualización olfativa de una manera holística, tiene una parte de todo lo involucrado en el proyecto: la marca, las personas involucradas en ella, el consumidor y/o usuario, etc. Ya que entramos en la parte de la formulación, el cliente participa de forma activa, dando retroalimentación en prácticamente todo el proceso.

En caso de proyectos más personales, me inspiro de situaciones y lugares que me rodean y de nuevas maneras de comunicarnos. La ciudad, la arquitectura en todos los niveles, los lugares que visito, las casas de mis amigos y el cómo la gente interactúa y se relaciona con estos espacios son una de mis mayores fuentes de inspiración. ¿Qué actividades se realizaron / realizan / realizarán en estos espacios? También me inspiro en personajes y cosas inmateriales con la eterna pregunta que ronda mi cabeza: “¿si esto oliera, a qué olería?” y lo aterrizo en una fragancia. Es un proceso de experimentación continua.

¿Qué papel juega la naturaleza en tus fragancias?

La naturaleza siempre ha tenido un peso importante en el mundo de la perfumería, desde ser una fuente de inspiración, hasta una fuente de materiales que enriquecen y son parte esencial de su estructura y complejidad, así como de las asociaciones culturales, sensoriales y afectivas que les atribuímos. Este tipo de materiales siempre están presentes en mis creaciones pero nunca he estado peleada con las moléculas sintéticas, al contrario. Las mejores fragancias tienen una combinación entre materias primas de origen natural y de origen sintético, se complementan. Los naturales pueden causar más problemas de alergias que los sintéticos y también estamos obligados hoy en día a considerar la sostenibilidad de su producción y la sobreexplotación que puede ocurrir con ciertos materiales que incluso puedan competir con producción alimenticia. Muchas moléculas sintéticas han surgido a partir de crisis de materiales naturales o de protección a por ejemplo, las especies animales que se explotaban para su uso en perfumería: almizcles, castoreum, civeta, ámbar gris.

¿De todas las fragancias que has creado, cual es aquella que por algún motivo nunca se borrará de tu mente?

Algo que disfruto mucho del estudio es que, al no tener una línea de productos propia y trabajar en colaboración con otras empresas, me permite tener una versatilidad de proyectos con una alta carga de creatividad. Cada uno ha supuesto un reto en distintas maneras y es muy satisfactorio ver los resultados.

Pero si tuviera elegir, me quedaría con mi primer proyecto, un perfume inspirado en Julio Ruelas, un grabador mexicano del movimiento modernista de finales del siglo XIX. Fue un reto poder traducir la vida y obra de un artista como él en una composición olfativa. Es un proyecto que disfruté mucho y significó un parteaguas en mi carrera y en mi historia personal. 

Otro proyecto crucial para mi fue el que hicimos para una revista de arquitectura, un barniz perfumado que huele a arquitectura moderna, el cual me ayudó a reforzar a continuar con mis exploraciones del olor de los lugares y su relación con la identidad y el involucrarme en proyectos que se salen de lo convencional.

¿Cómo se comunica un sentimiento a través de un perfume?

La traducción de sentimientos a olores es algo complejo ya que puede tener diferentes significados para cada persona, dependiendo de nuestra cultura, edad, sociedad, entre muchas otras cosas.

Cuando trabajo en el diseño de una fragancia, uno de los aspectos más importantes es el cómo se conceptualiza y el mercado al que se va a atender. Por ejemplo las flores blancas en algunas culturas se relacionan con sensualidad y elegancia, mientras que en otras, con muerte.

Pero al diseñar algo intangible para crear una sensación intangible, creo que lo más importante es la congruencia sensorial del proyecto, que cada aspecto involucrado cuente la misma historia.

¿Tu fragancia favorita?

No tengo una fragancia favorita. Irónicamente los perfumistas somos las personas que menos perfume usamos, ya que influye en nuestro trabajo. 

Más que un perfume en específico, me gustan las flores blancas, sobretodo el jazmín, las notas ámbar, la madera ahumada y la bergamota.

¿Háblanos acerca del Taller de sensibilización olfativa?¿Cómo nace esta idea y qué podemos encontrar dentro del taller?

Parte de las actividades que me gusta tener en el estudio son talleres, cursos y pláticas de educación olfativa, porque nadie nos enseña a oler, es un sentido que suele quedar olvidado. Todas estas actividades suelen estar relacionadas a los olores y a temas que tengan que ver con mis investigaciones personales, como los mapeos olfativos o la relación de la identidad personal y colectiva y los espacios a través del olfato.

De este interés por dar a conocer y enseñarle a la gente sobre el olfato; surgió el Taller de Sensibilización olfativa, el cual es una introducción al mundo de las fragancias. En la primera parte conocemos al perfumista, el tipo de materias primas  que utilizamos, cómo se clasifican y hacemos descubrimiento olfativo. En la segunda parte, se revisa la influencia del contexto histórico-social en la evolución de las fragancias y luego pasamos a una rápida revisión de las principales familias de perfumería fina.

Si pudieras describir la marca en una palabra y en una fragancia ¿cuales serian?

Experimentación y Carnal Flower de Frederic Malle, diseñada por Dominique Ropion

¿Cuales son los próximos proyectos de Izaskun Estudio?

No puedo decir nombres de marcas en específico, pero por el momento estamos trabajando en varios proyectos de branding olfativo, perfumes para un par de marcas de ropa, un proyecto con whisky, algunos productos de distintas marcas y algunos proyectos experimentales con un enfoque más artístico. Espero muy pronto mostrar algunos resultados de mis exploraciones de mapeos olfativos y por otro lado se están armando nuevos cursos y pláticas, más relacionados con las investigaciones que hacemos del olfato, la sociedad y el espacio.

Fotografías realizadas por Andrea Martínez @arenititas

www.izaskun.mx


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