Con una hábil percepción para que cada producto se adueñe de su marca de la mejor manera: Vallivana Gallart, nos brinda diseños en los que incluso, en los pequeños detalles atesora caracteríscticas beneficiosas para la mejor comunicación visual; entre sus áreas predilectas están el branding, la publicidad y el packakging.

Hola Vallivana, cuéntanos un poco sobre tí y de tu primer acercamiento al mundo del diseño.

Siempre me ha gustado el arte y el diseño pero nunca lo contemplé como una posible profesión, de hecho estudié farmacia durante 4 años. En los años de universidad empecé a experimentar con la fotografía y el diseño gráfico por mi cuenta y decidí que quería dedicarme a algo creativo así que cambié farmacia por diseño industrial. Cuando acabé la carrera estudié dirección de arte para cine y teatro y eso me llevó a la publicidad, sector en el que actualmente trabajo.

Después de haberte formado como diseñadora industrial; ¿qué te enamoró de las diversas áreas orientadas al  diseño gráfico, como el branding y el packaging?

Siempre me gustaron todas las disciplinas y me sentí interesada por ellas. Gracias a la publicidad he podido hacer de todo y además para grandes marcas, pero en el último año estoy cerrando un poco los caminos para dedicarme más concretamente al packaging, que es el área que más me divierte ya que en ella se combina el diseño gráfico, el branding y el diseño industrial.

En una era globalizada; ¿qué consideras que debe tener un diseño para cumplir con las expectativas del consumidor y no pasarlo por alto?

Vivimos una época de cambios y los diseñadores hemos de tener capacidad de análisis y espíritu crítico. 
La tendencia ya es crear productos más sostenibles. La gente está preocupada por nuestra forma de consumo y hay que ofrecer soluciones. 
También tener en cuenta como hemos interiorizado las nuevas tecnologías. El e-comerce, por ejemplo, se ha convertido en el nuevo lineal por lo que deberemos explorar esa experiencia de usuario donde la forma de competencia entre productos ha cambiado. 

El packaging está obligado a tener algo que contar para generar unos valores y una personalidad, estableciendo un vínculo emocional con el consumidor. Diría que la tendencia es en general la simplificación, los mensajes más honestos, hacer envases que tengan una segunda vida y que el consumidor quiera conservar.

Dentro de tu web, podemos observar varias series de diseños personales; entre ellos algunos con frases de acuerdo a la ilustración. ¿En qué consiste este proyecto en específico?

Este es un proyecto personal que hice con un amigo que es dramaturgo y escribe también poesía, César Bordons. Fue un juego en que él me pasaba una serie de frases y sin que las comentásemos yo ilustraba las imágenes mentales que me transmitían. Al final nos quedó una colección bonita de ilustraciones y textos surrealistas.

¿Hay algún proyecto que hayas trabajado con especial cariño gracias a su proceso de diseño o su objetivo o función final?

Sí, el de trivia, el kit para primera regla. Mi generación hemos vivido nuestra primera regla con ansiedad, miedo y vergüenza. Quería hacer un producto que revertiera ese sentimiento, con el objetivo de preparar a la niña para vivir con ilusión un momento tan importante, para que ella pueda normalizarlo, comprenderlo e incluso disfrutarlo. Trivia es un kit con todos los elementos necesarios para un ciclo de regla, es atractivo estéticamente, es didáctico y consigue transmitir la idea de que el inicio de la menstruación es natural, que no hay nada de qué avergonzarse y que se puede vivir con orgullo y emoción. Incluye un fanzine explicativo, donde la niña tiene toda la información necesaria para utilizar los productos correctamente, para entender lo que significa la menstruación biológicamente y desmitificar tabús. El objetivo es que viva este cambio desde una perspectiva muy distinta de cómo lo hemos vivido otras generaciones anteriores. 

Disfruté mucho el preceso de creación y quedé contenta con el resultado final.

Como diseñadores, a veces sufrimos de bloqueos creativos. En los momentos donde no encuentras inspiración; ¿qué te gusta hacer para reencontrarte de nuevo con las ideas?

En el proceso de diseño me gusta empezar por las palabras. Leer mucho y encontrar un concepto sobre el que trabajar. De ahí saco palabras derivadas de ese concepto que me sean inspiradoras. Una vez tengo hecho ese trabajo hago moodboards hasta saber por donde irá la línea gráfica, entonces procedo a bocetar. Si en esta fase de diseño hay bloqueo yo creo que el desbloqueo llega trabajando y trabajando, dando vueltas, jugando con los elementos. Pero si todo esto no funciona lo mejor es parar, dormirlo y al día siguiente todo se ve distinto con el cerebro fresco. Hay veces que hay que poner distancia para que todo vuelva al cauce.

¿Hay algún libro, podcast o documental que como diseñadores no podemos dejar de ver/escuchar?

Bueno una serie muy inspiradora y seguro que por todos conocida es Abstract: The Art of Design de Netflix.

Además del diseño, ¿qué otra cosa te apasiona?

Muchas cosas, porque la inspiración está en cualquier parte. Creo que ser inquieto y tener una vida activa es importante para esta profesión. Ser curioso, estar al tanto de lo nuevo y de lo viejo. La clave para un proyecto que estés desarrollando puede que te la encuentres yendo a una exposición, en una pintada en la calle, una frase en un libro…

¿Qué ideas tienes para el futuro? ¿Algo que nos puedas comentar?

Pues ahora el proyecto que más ilusión me hace es que voy a ilustrar un cuento que ha escrito una amiga mía, Yin Lai Trinidad. Es precioso… y hasta ahí puedo leer!

Para conocer más sobre el trabajo de Vallivana Gallart, visita:
vallivana.com